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CGC pide al Gobierno de Ecuador pagar su inversión
"Lo más lógico es buscar un acuerdo para terminar el contrato", dijo Diego Sherriff, portavoz de la petrolera argentina CGC respecto de la explotación del Bloque 23, en la Amazonia. Reclama al Estado ecuatoriano el pago delas inversiones.
El vocero de la petrolera CGC, Diego Sherriff, dijo que no hay garantías para reanudar su operación en el Bloque 23 .
¿CGC va a reiniciar sus operaciones en el Bloque petrolero 23, en Pastaza, como lo dispuso el ministro de Petróleos, Derlis Palacios?
_ No vamos a entrar y no va a entrar ninguna otra compañía, porque primero tendría que haber un acuerdo de la comunidad Sarayaku para ir a la explotación petrolera. Eso es muy difícil porque ellos dicen radicalmente que no y por la fuerza no se va a poder.
¿No existe seguridad para que puedan operar?
No existen muchas condiciones, entre ellas seguridad, que es la más grave, por supuesto. El tema es que no se trata de entrar por entrar y que nosotros vayamos de punta de flecha a destrabar ese problema. Lo que el Gobierno debería hacer es sentarse con nosotros a dialogar.
¿Qué queda por dialogar?
Lo más lógico es buscar un acuerdo para terminar el contrato. En el corto plazo consideramos que el contrato en el Bloque 23 es inviable. Por eso iniciamos un pedido de arbitraje en el Ciadi, que nos fijó seis meses de conversaciones amistosas antes de iniciar el proceso. El plazo vence el 9 de septiembre y hasta ahora no ha existido diálogo con el Gobierno.
¿A cuánto ascenderá la demanda?
Hemos invertido u$s 30 millones en un campo con reservas de unos 100 millones de barriles de crudo, pero los abogados estimarán el monto definitivo.
Si el problema es con Sarayaku, ¿por qué exigir al Estado el pago de inversiones?
El Estado falló porque dio en concesión un bloque donde no ha ejercido su soberanía. Nos dio un Estado dentro de otro Estado.
¿Por qué hicieron inversiones en esas condiciones?
Llegamos a acuerdos con algunas comunidades y no con otras, por eso solo avanzamos un 30% en la exploración. Todo se agravó en 2003, cuando las comunidades tomaron un campamento y se robaron 150 kilos de explosivos y el bloque se declaró en fuerza mayor.
Sarayaku también denuncia violencia de CGC...
Es un problema de transculturización: cuando entra una civilización con otras costumbres se considera violento. En eso, personalmente, coincido con esa visión de Sarayaku.
En ese contexto, ¿cómo entender la decisión de Palacios?
Es arbitraria, sin consultar a las comunidades ni a CGC. El tema no se soluciona con la firma de un oficio (como él hizo).
(Fuente: El Comercio, Ecuador)
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